Digame una palabra sin voz,
desde el lejano rincón que habita,
que llegue pleno y feroz,
para destrozar la flor marchita,
que antaño fue toda mi luz.
Hábleme en una sin razón adulta,
trate de roer la soga,
para librar del luto la resulta,
de un ser insulso que no piensa,
que otrora fue y ahora se oculta.
Enséñeme la crueldad que porta,
el peso eterno de un vacio inútil,
amarrado a la espalda que soporta,
la caricia de una mirada sutil
y la seda de una pasión muerta.
Hágame ver en la oscuridad,
la razón de dar un paso más,
de acercarme a la realidad,
para encontrar aquello que das
en las manos de otra ansiedad.
Créame si le digo adiós,
por que nada me ata al lugar,
al que la noche en que vos,
sin saber que iba a encontrar,
decidió que era para los dos.
Ocúlteme en el fondo de su olvido,
junto al recuerdo más efímero,
al lado de aquel miserable descuido,
que provocó el rencor primero
de un dolor que jamás sera corregido.
Lloraron las palomas al saber,
que las rosas que brotaban de mi alma
cada vez que su nombre volvía a nacer
en lo más profundo de mi ser en calma,
se marchitaron sin el sol de sus ojos ver.
Adiós le digo con sangre en los mios,
pues las lágrimas se agotaron,
cuando las púas de sus actos,
para siempre de mi las arrancaron
y mi cuerpo mutilaron.
Adiós le digo, bella princesa.
Morena de ojos negros.
No pronuncie el nombre que piensa,
que el amor es para los puros
y usted lo desprecia.
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martes, 14 de febrero de 2012
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Mentir.
Mentir es mirar y no ver,
hablar y no decir nada,
oir una voz apagada,
sin querer escuchar.
Mentir es querer demasiado,
cuando abrazas a otra alma.
besar con tierna calma,
saboreando el tiempo abandonado.
Mentor es robar el corazón,
para olvidarlo en aquel rincón,
que nacido del amor pasado,
ya no será utilizado.
Mentir es decir te quiero
mirando a otros ojos.
Mentir es amar por que sí,
por todo o por nada,
por siempre o por nunca.
Mentir es odiar sin razón,
por que algo en tu corazón,
sin mediar ocasión,
enciende otra ilusión.
Mentir es fácil y cobarde,
es ocultar la llama que arde,
es callar la verdad,
u obviar tu realidad.
Mentir es engañar,
para dejar de amar,.
Es decir adiós,
sin tener nada que decir.
Mentir es el último paso.
El abismo que se ha colado,
entre el corazón enamorado
y el ánimo de fracaso.
Mentir por mentir,
amar por amar.
Mentir por amar,
o mentira de amor por sentir.
Mentir,¿por tí?,o ¿por mí?,
¿por ninguno?,o ,¿por los dos?.
Nada queda en ambos
que no sea mentir.
hablar y no decir nada,
oir una voz apagada,
sin querer escuchar.
Mentir es querer demasiado,
cuando abrazas a otra alma.
besar con tierna calma,
saboreando el tiempo abandonado.
Mentor es robar el corazón,
para olvidarlo en aquel rincón,
que nacido del amor pasado,
ya no será utilizado.
Mentir es decir te quiero
mirando a otros ojos.
Mentir es amar por que sí,
por todo o por nada,
por siempre o por nunca.
Mentir es odiar sin razón,
por que algo en tu corazón,
sin mediar ocasión,
enciende otra ilusión.
Mentir es fácil y cobarde,
es ocultar la llama que arde,
es callar la verdad,
u obviar tu realidad.
Mentir es engañar,
para dejar de amar,.
Es decir adiós,
sin tener nada que decir.
Mentir es el último paso.
El abismo que se ha colado,
entre el corazón enamorado
y el ánimo de fracaso.
Mentir por mentir,
amar por amar.
Mentir por amar,
o mentira de amor por sentir.
Mentir,¿por tí?,o ¿por mí?,
¿por ninguno?,o ,¿por los dos?.
Nada queda en ambos
que no sea mentir.
sábado, 28 de mayo de 2011
Dicen.
Dicen que una sombra que se oculta,
Viene a perseguir un sentimiento que no se olvida.
Que algo que viene detrás de uno mismo,
No viene si no a contar los amores de su vida,
Que rompieron una vez el corazón de una persona adulta.
Dicen que una palabra de dejadez,
Involucra una caída de todo aquello que ha sido soñado.
Que un simple suspiro de nostalgia desvaída,
Puede cambiar el sentido de un verso añorado,
Que puede hacer morir lo que nunca llega a la vejez.
Dicen que la simple mirada perdida de una paloma,
Puede destruir aquello que una vez llego a crecer.
Que un inocente repiqueteo de alas dulces,
Conseguiría derrumbar el castillo nacido para no ser,
Pero que una vez pudo sentir que sería de su dama.
Dicen que todo aquello que siempre queda en la nada,
Sentirá en el pasado lo que jamás vivirá en el mañana.
Que aquello que de las manos se escapa escurridizo,
Nunca volverá al sentimiento de un mortal de pasada,
Para pasar desapercibido entre los vientos de su inmortal hada.
Dicen que la luna esconde en su cara iluminada,
La verdad del oscuro pensamiento de un ser moribundo.
Que en el mirar de sus ojos abiertos al alma,
Pierde en el sentimiento incumplido de su amor vagabundo,
La razón de un momento de su fiel corazón desilusionado.
Dicen, pero la única verdad es el sentimiento oculto de un amor,
Que no se ve reflejado en el espejo de un ser opuesto..
Dicen, y el sentimiento que nunca fluye de un todo,
Muere en el momento que roza el aire de su pretexto,
Para jamás descubrir porque es el momento del desamor.
Dicen tantas voces que no muere el sol naciente,
Sino es por la pena de no acentuarse el sonido de su ardor.
Que no calla el viento en su incesante canto de esperanza,
Pero ya no vuelan las palabras desde el nido de su valor,
Para buscar el camino que le lleve al camino del sol creciente.
Dicen que una solo pluma del ala de su pasión,
Levantaría en vilo el cuerpo de un enarbolado grito de ilusión.
Que no sería un silencio mutuo de canciones apagadas,
Ni la oscuridad iluminada por las velas de su cristalina visión,
Que mataría con lastimera decadencia las ramas de su corazón.
Dicen que la noche abraza los fríos de todos sus recuerdos,
Escondiendo bajo el tacto de su almohada pulsaciones de tristeza,
Que provocan la caída de una lluvia desde el inicio de su mirada,
Sofocando los llantos de un terremoto que en su mente reza,
Para no ser la desdicha de un solitario corazón de sus verbos.
Dicen que una vez tuvo la posibilidad de ser el niño que soñaba,
Que pudo ser todo aquello que el sentimiento le hacía imaginar.
Pero no quiso luchar más contra la vana magnitud de su desilusión, porque no quería perder la única posibilidad de ver a su amada, aunque tuviera la certeza de que a otro ser ella su amor fuera a entregar.
Dicen, no haciendo otra cosa que dejar escapar palabras de torpeza,
Que no hacen otra cosa que cegar la salida de su bondad.
Para no dejar en tranquilidad el curso de su palpito enamorado,
Olvidando que tras la tormenta de cada sueño vivido con lindeza,
Llega la calma de un desgana que no olvida su torpe edad.
Viene a perseguir un sentimiento que no se olvida.
Que algo que viene detrás de uno mismo,
No viene si no a contar los amores de su vida,
Que rompieron una vez el corazón de una persona adulta.
Dicen que una palabra de dejadez,
Involucra una caída de todo aquello que ha sido soñado.
Que un simple suspiro de nostalgia desvaída,
Puede cambiar el sentido de un verso añorado,
Que puede hacer morir lo que nunca llega a la vejez.
Dicen que la simple mirada perdida de una paloma,
Puede destruir aquello que una vez llego a crecer.
Que un inocente repiqueteo de alas dulces,
Conseguiría derrumbar el castillo nacido para no ser,
Pero que una vez pudo sentir que sería de su dama.
Dicen que todo aquello que siempre queda en la nada,
Sentirá en el pasado lo que jamás vivirá en el mañana.
Que aquello que de las manos se escapa escurridizo,
Nunca volverá al sentimiento de un mortal de pasada,
Para pasar desapercibido entre los vientos de su inmortal hada.
Dicen que la luna esconde en su cara iluminada,
La verdad del oscuro pensamiento de un ser moribundo.
Que en el mirar de sus ojos abiertos al alma,
Pierde en el sentimiento incumplido de su amor vagabundo,
La razón de un momento de su fiel corazón desilusionado.
Dicen, pero la única verdad es el sentimiento oculto de un amor,
Que no se ve reflejado en el espejo de un ser opuesto..
Dicen, y el sentimiento que nunca fluye de un todo,
Muere en el momento que roza el aire de su pretexto,
Para jamás descubrir porque es el momento del desamor.
Dicen tantas voces que no muere el sol naciente,
Sino es por la pena de no acentuarse el sonido de su ardor.
Que no calla el viento en su incesante canto de esperanza,
Pero ya no vuelan las palabras desde el nido de su valor,
Para buscar el camino que le lleve al camino del sol creciente.
Dicen que una solo pluma del ala de su pasión,
Levantaría en vilo el cuerpo de un enarbolado grito de ilusión.
Que no sería un silencio mutuo de canciones apagadas,
Ni la oscuridad iluminada por las velas de su cristalina visión,
Que mataría con lastimera decadencia las ramas de su corazón.
Dicen que la noche abraza los fríos de todos sus recuerdos,
Escondiendo bajo el tacto de su almohada pulsaciones de tristeza,
Que provocan la caída de una lluvia desde el inicio de su mirada,
Sofocando los llantos de un terremoto que en su mente reza,
Para no ser la desdicha de un solitario corazón de sus verbos.
Dicen que una vez tuvo la posibilidad de ser el niño que soñaba,
Que pudo ser todo aquello que el sentimiento le hacía imaginar.
Pero no quiso luchar más contra la vana magnitud de su desilusión, porque no quería perder la única posibilidad de ver a su amada, aunque tuviera la certeza de que a otro ser ella su amor fuera a entregar.
Dicen, no haciendo otra cosa que dejar escapar palabras de torpeza,
Que no hacen otra cosa que cegar la salida de su bondad.
Para no dejar en tranquilidad el curso de su palpito enamorado,
Olvidando que tras la tormenta de cada sueño vivido con lindeza,
Llega la calma de un desgana que no olvida su torpe edad.
sábado, 9 de abril de 2011
Ecos.
Cuando el eco del silencio ensordece mi alma,
Cuando el sonido de tus palabras me hace callar,
Encuentro en los latidos de mi corazón la alegría,
Que me lleva al encuentro de tu imaginario paladar
Y desencadena el terremoto de mi cansada calma.
Desearía encontrarte en el país de los sueños,
Imaginó que caminamos bajo la sombra del amor,
Abrazando la brisa del viento que nos ampara,
Desfilando ante la pasarela del oculto ardor,
Mirando al horizonte de la pasión sin dueños.
Escribimos versos con la pluma de nuestro aliento,
Desnudamos el alma a golpe de cálidas miradas,
Desatamos el nudo que amarra nuestro sustento.
Bailamos al son de la música de las rosas,
Cantamos bajo el brillo de las felices estrellas,
Reímos bajo el embrujo de la luminosa luna,
Siendo tu la que mas reluce entre todas ellas,
Por que eres de las mariposas la mas hermosa.
Cuando luce el brillo de tu dulce sonrisa,
Cuando me habla el susurro de tu tierno perfume,
Desaparece en mi enmudecido latir la sombra,
De un desvanecido sabor que me consume,
Y alimenta el tacto de una poderosa brisa.
Relatamos cuentos con el verbo de nuestro amor,
Desabrigamos al alba el paciente corazón cansado,
Liberamos al prisionero que encerró nuestro temor.
Despierto inundado de tristes sollozos amargos,
Abro los ojos al cielo suplicando volverte a soñar,
Pidiendo a la luna venidera que te traiga mi encuentro,
Y en la noche de las mariposas volver a bailar,
Mendigando a las estrellas que cada paseo sea mas largo.
Despierto desbordado por suspiros de tristeza,
Abro los brazos pidiendo al perfume de las rosas,
Que me regrese el dulce aroma de tu fragancia ,
Y en la noche de los cuentos quitarme las esposas,
Para poder admirar de tus ojos la cálida belleza.
Esperaré a que la noche me cubra con su manto,
Para anhelar cada detalle de mi infatigable sueño,
Y poder imaginar en mi corazón todo tu encanto.
Podría pedirte que dejaras de ser un hermoso sueño,
Para dejar de imaginarte en el mundo de mi ilusión,
Sentirte en la realidad de cada latido de tu corazón,
Y llevarte de la mano al sendero del amor sin dueño.
Quisiera saborear las palabras de tus míticos labios,
Escuchar los susurros del viento mezclarse en tu pelo,
Tocar la suavidad de tu piel dando sombra al cielo.
Podría suplicarte que permitieras al guardián de tu luz,
Que abriera las puertas del calabozo de tu ansiedad,
Para liberarte de las cadenas que atan tu cansada soledad,
Y volaras al encuentro del enamorado cielo azul.
Pero mi alma atemorizaba por los vuelos de las sombras,
Acallada por las cantos de las sirenas del mar de tus ojos,
Acurrucada bajo la nube de tu resplandecida luz de luna,
Calla los sonidos de un amor cubierto de infinitos matojos,
Que vuela de pena ahuyentando los lloros cuando me nombras.
Quisiera sentir la noche envuelta en sábanas de estrellas,
Seducir la miel que nace de las colmenas de tus pasiones,
Acariciar la seda de tu piel que luce como la mas bella.
Pero mi pecho lamenta las cansadas noches de ausencia,
La inmortal sensación de eterna angustia olvidada de amor,
Y no puedo más que callar los latidos de mi firme corazón ,
Pensando en la imagen que alguna vez llenará mi existencia.
En el país de mis sueños se eleva la reina de las mariposas,
Alzando al viento el color de sus realzadas y bellas alas,
Mostrando el pesar en su rostro por haber sido vencida,
Por la diosa de la noche que jamás pudo crear la madre vida,
Y vuelve al vuelo exhibiendo su pesar por no ser tan hermosa.
Pero no puedo cazarla con la red de mis pensamientos,
Y se me escapa entre los dedos por que no puede ser cautiva,
Queriendo volar libre a pesar de sus eternos sentimientos.
Esperare a que la noche te lleve al encuentro de mis sueños,
Para cubrirte con la mantilla labrada a punto de mis versos,
Para perderte de nuevo en el sendero del amanecer inverso.
Miente la luna al cantar a mi enamorado corazón,
Al decirle que nunca perderé la noción de tu aroma,
Y el sabor de tu condenado brillo de bella dama.
Miente el sol al esparcir la luz con que me iluminas,
Al desplegar el brillo de la esmeralda de tu mirada,
Que alguna vez contagió de susurros mi desesperación,
Para llevarme al encuentro de mi hermosa alma soñada,
Para volver al desierto de tu ausencia cada mañana.
Me conformo con verte cada noche en mi sueño,
Con saber que en el mundo de las bellas mariposas,
La reina destronada envidia todo lo que te hace hermosa,
Siendo el siervo de los sonidos de tu corazón sin dueño.
Me conformo con la visión del vuelo de tu mirada,
Con tener la certeza de que tras la puerta de la ilusión,
Se eleva la emperatriz de los latidos de mi corazón,
Para despertar sabiendo que la luna sigue iluminada,
Y decirle al sol que en mi mundo brillas mas que nada.
Me conformo con los destellos de tu preciosa sonrisa,
Con el viento que se eleva con el volar de tu cabello,
Con la sombra de tu figura cubriendo la luz de mi ser,
Para sentir en mi presionado pecho la falta de resuello,
Y esperarte por los senderos de los sueños de mi querer.
Me conformo con saber que en el país de mis anhelos,
Caminamos unidos de las manos de nuestro eterno amor,
Aunque en la distancia de los paisajes de mi cansada ilusión,
Cruces las rutas de un enamorado corazón muerto sin vuelo,
Y castigues mi fastidiada existencia con palabras de ardor,
Que se esfuman en el aire mojando de lágrimas mi visión.
Cuando el sonido de tus palabras me hace callar,
Encuentro en los latidos de mi corazón la alegría,
Que me lleva al encuentro de tu imaginario paladar
Y desencadena el terremoto de mi cansada calma.
Desearía encontrarte en el país de los sueños,
Imaginó que caminamos bajo la sombra del amor,
Abrazando la brisa del viento que nos ampara,
Desfilando ante la pasarela del oculto ardor,
Mirando al horizonte de la pasión sin dueños.
Escribimos versos con la pluma de nuestro aliento,
Desnudamos el alma a golpe de cálidas miradas,
Desatamos el nudo que amarra nuestro sustento.
Bailamos al son de la música de las rosas,
Cantamos bajo el brillo de las felices estrellas,
Reímos bajo el embrujo de la luminosa luna,
Siendo tu la que mas reluce entre todas ellas,
Por que eres de las mariposas la mas hermosa.
Cuando luce el brillo de tu dulce sonrisa,
Cuando me habla el susurro de tu tierno perfume,
Desaparece en mi enmudecido latir la sombra,
De un desvanecido sabor que me consume,
Y alimenta el tacto de una poderosa brisa.
Relatamos cuentos con el verbo de nuestro amor,
Desabrigamos al alba el paciente corazón cansado,
Liberamos al prisionero que encerró nuestro temor.
Despierto inundado de tristes sollozos amargos,
Abro los ojos al cielo suplicando volverte a soñar,
Pidiendo a la luna venidera que te traiga mi encuentro,
Y en la noche de las mariposas volver a bailar,
Mendigando a las estrellas que cada paseo sea mas largo.
Despierto desbordado por suspiros de tristeza,
Abro los brazos pidiendo al perfume de las rosas,
Que me regrese el dulce aroma de tu fragancia ,
Y en la noche de los cuentos quitarme las esposas,
Para poder admirar de tus ojos la cálida belleza.
Esperaré a que la noche me cubra con su manto,
Para anhelar cada detalle de mi infatigable sueño,
Y poder imaginar en mi corazón todo tu encanto.
Podría pedirte que dejaras de ser un hermoso sueño,
Para dejar de imaginarte en el mundo de mi ilusión,
Sentirte en la realidad de cada latido de tu corazón,
Y llevarte de la mano al sendero del amor sin dueño.
Quisiera saborear las palabras de tus míticos labios,
Escuchar los susurros del viento mezclarse en tu pelo,
Tocar la suavidad de tu piel dando sombra al cielo.
Podría suplicarte que permitieras al guardián de tu luz,
Que abriera las puertas del calabozo de tu ansiedad,
Para liberarte de las cadenas que atan tu cansada soledad,
Y volaras al encuentro del enamorado cielo azul.
Pero mi alma atemorizaba por los vuelos de las sombras,
Acallada por las cantos de las sirenas del mar de tus ojos,
Acurrucada bajo la nube de tu resplandecida luz de luna,
Calla los sonidos de un amor cubierto de infinitos matojos,
Que vuela de pena ahuyentando los lloros cuando me nombras.
Quisiera sentir la noche envuelta en sábanas de estrellas,
Seducir la miel que nace de las colmenas de tus pasiones,
Acariciar la seda de tu piel que luce como la mas bella.
Pero mi pecho lamenta las cansadas noches de ausencia,
La inmortal sensación de eterna angustia olvidada de amor,
Y no puedo más que callar los latidos de mi firme corazón ,
Pensando en la imagen que alguna vez llenará mi existencia.
En el país de mis sueños se eleva la reina de las mariposas,
Alzando al viento el color de sus realzadas y bellas alas,
Mostrando el pesar en su rostro por haber sido vencida,
Por la diosa de la noche que jamás pudo crear la madre vida,
Y vuelve al vuelo exhibiendo su pesar por no ser tan hermosa.
Pero no puedo cazarla con la red de mis pensamientos,
Y se me escapa entre los dedos por que no puede ser cautiva,
Queriendo volar libre a pesar de sus eternos sentimientos.
Esperare a que la noche te lleve al encuentro de mis sueños,
Para cubrirte con la mantilla labrada a punto de mis versos,
Para perderte de nuevo en el sendero del amanecer inverso.
Miente la luna al cantar a mi enamorado corazón,
Al decirle que nunca perderé la noción de tu aroma,
Y el sabor de tu condenado brillo de bella dama.
Miente el sol al esparcir la luz con que me iluminas,
Al desplegar el brillo de la esmeralda de tu mirada,
Que alguna vez contagió de susurros mi desesperación,
Para llevarme al encuentro de mi hermosa alma soñada,
Para volver al desierto de tu ausencia cada mañana.
Me conformo con verte cada noche en mi sueño,
Con saber que en el mundo de las bellas mariposas,
La reina destronada envidia todo lo que te hace hermosa,
Siendo el siervo de los sonidos de tu corazón sin dueño.
Me conformo con la visión del vuelo de tu mirada,
Con tener la certeza de que tras la puerta de la ilusión,
Se eleva la emperatriz de los latidos de mi corazón,
Para despertar sabiendo que la luna sigue iluminada,
Y decirle al sol que en mi mundo brillas mas que nada.
Me conformo con los destellos de tu preciosa sonrisa,
Con el viento que se eleva con el volar de tu cabello,
Con la sombra de tu figura cubriendo la luz de mi ser,
Para sentir en mi presionado pecho la falta de resuello,
Y esperarte por los senderos de los sueños de mi querer.
Me conformo con saber que en el país de mis anhelos,
Caminamos unidos de las manos de nuestro eterno amor,
Aunque en la distancia de los paisajes de mi cansada ilusión,
Cruces las rutas de un enamorado corazón muerto sin vuelo,
Y castigues mi fastidiada existencia con palabras de ardor,
Que se esfuman en el aire mojando de lágrimas mi visión.
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