sábado, 9 de abril de 2011

Ecos.

Cuando el eco del silencio ensordece mi alma,
Cuando el sonido de tus palabras me hace callar,
Encuentro en los latidos de mi corazón la alegría,
Que me lleva al encuentro de tu imaginario paladar
Y desencadena el terremoto de mi cansada calma.

Desearía encontrarte en el país de los sueños,
Imaginó que caminamos bajo la sombra del amor,
Abrazando la brisa del viento que nos ampara,
Desfilando ante la pasarela del oculto ardor,
Mirando al horizonte de la pasión sin dueños.

Escribimos versos con la pluma de nuestro aliento,
Desnudamos el alma a golpe de cálidas miradas,
Desatamos el nudo que amarra nuestro sustento.

Bailamos al son de la música de las rosas,
Cantamos bajo el brillo de las felices estrellas,
Reímos bajo el embrujo de la luminosa luna,
Siendo tu la que mas reluce entre todas ellas,
Por que eres de las mariposas la mas hermosa.

Cuando luce el brillo de tu dulce sonrisa,
Cuando me habla el susurro de tu tierno perfume,
Desaparece en mi enmudecido latir la sombra,
De un desvanecido sabor que me consume,
Y alimenta el tacto de una poderosa brisa.

Relatamos cuentos con el verbo de nuestro amor,
Desabrigamos al alba el paciente corazón cansado,
Liberamos al prisionero que encerró nuestro temor.

Despierto inundado de tristes sollozos amargos,
Abro los ojos al cielo suplicando volverte a soñar,
Pidiendo a la luna venidera que te traiga mi encuentro,
Y en la noche de las mariposas volver a bailar,
Mendigando a las estrellas que cada paseo sea mas largo.

Despierto desbordado por suspiros de tristeza,
Abro los brazos pidiendo al perfume de las rosas,
Que me regrese el dulce aroma de tu fragancia ,
Y en la noche de los cuentos quitarme las esposas,
Para poder admirar de tus ojos la cálida belleza.

Esperaré a que la noche me cubra con su manto,
Para anhelar cada detalle de mi infatigable sueño,
Y poder imaginar en mi corazón todo tu encanto.



Podría pedirte que dejaras de ser un hermoso sueño,
Para dejar de imaginarte en el mundo de mi ilusión,
Sentirte en la realidad de cada latido de tu corazón,
Y llevarte de la mano al sendero del amor sin dueño.

Quisiera saborear las palabras de tus míticos labios,
Escuchar los susurros del viento mezclarse en tu pelo,
Tocar la suavidad de tu piel dando sombra al cielo.

Podría suplicarte que permitieras al guardián de tu luz,
Que abriera las puertas del calabozo de tu ansiedad,
Para liberarte de las cadenas que atan tu cansada soledad,
Y volaras al encuentro del enamorado cielo azul.

Pero mi alma atemorizaba por los vuelos de las sombras,
Acallada por las cantos de las sirenas del mar de tus ojos,
Acurrucada bajo la nube de tu resplandecida luz de luna,
Calla los sonidos de un amor cubierto de infinitos matojos,
Que vuela de pena ahuyentando los lloros cuando me nombras.

Quisiera sentir la noche envuelta en sábanas de estrellas,
Seducir la miel que nace de las colmenas de tus pasiones,
Acariciar la seda de tu piel que luce como la mas bella.

Pero mi pecho lamenta las cansadas noches de ausencia,
La inmortal sensación de eterna angustia olvidada de amor,
Y no puedo más que callar los latidos de mi firme corazón ,
Pensando en la imagen que alguna vez llenará mi existencia.

En el país de mis sueños se eleva la reina de las mariposas,
Alzando al viento el color de sus realzadas y bellas alas,
Mostrando el pesar en su rostro por haber sido vencida,
Por la diosa de la noche que jamás pudo crear la madre vida,
Y vuelve al vuelo exhibiendo su pesar por no ser tan hermosa.

Pero no puedo cazarla con la red de mis pensamientos,
Y se me escapa entre los dedos por que no puede ser cautiva,
Queriendo volar libre a pesar de sus eternos sentimientos.

Esperare a que la noche te lleve al encuentro de mis sueños,
Para cubrirte con la mantilla labrada a punto de mis versos,
Para perderte de nuevo en el sendero del amanecer inverso.

Miente la luna al cantar a mi enamorado corazón,
Al decirle que nunca perderé la noción de tu aroma,
Y el sabor de tu condenado brillo de bella dama.

Miente el sol al esparcir la luz con que me iluminas,
Al desplegar el brillo de la esmeralda de tu mirada,
Que alguna vez contagió de susurros mi desesperación,
Para llevarme al encuentro de mi hermosa alma soñada,
Para volver al desierto de tu ausencia cada mañana.

Me conformo con verte cada noche en mi sueño,
Con saber que en el mundo de las bellas mariposas,
La reina destronada envidia todo lo que te hace hermosa,
Siendo el siervo de los sonidos de tu corazón sin dueño.

Me conformo con la visión del vuelo de tu mirada,
Con tener la certeza de que tras la puerta de la ilusión,
Se eleva la emperatriz de los latidos de mi corazón,
Para despertar sabiendo que la luna sigue iluminada,
Y decirle al sol que en mi mundo brillas mas que nada.

Me conformo con los destellos de tu preciosa sonrisa,
Con el viento que se eleva con el volar de tu cabello,
Con la sombra de tu figura cubriendo la luz de mi ser,
Para sentir en mi presionado pecho la falta de resuello,
Y esperarte por los senderos de los sueños de mi querer.

Me conformo con saber que en el país de mis anhelos,
Caminamos unidos de las manos de nuestro eterno amor,
Aunque en la distancia de los paisajes de mi cansada ilusión,
Cruces las rutas de un enamorado corazón muerto sin vuelo,
Y castigues mi fastidiada existencia con palabras de ardor,
Que se esfuman en el aire mojando de lágrimas mi visión.

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